
Cualquier sustancia altamente activa, aunque sea de origen natural, puede resultar tóxica si no se respetan las dosis, la vía de administración o la frecuencia de las tomas. No aumentes la dosis sin consultar previamente a un profesional y respeta las siguientes normas y precauciones en cada uso.
- Prueba de alergia: antes de cada uso debe realizarse una prueba de alergia, consiste en aplicar 1 ó 2 gotas de aceite esencial en el pliegue del codo. Espera 20 minutos para comprobar que no se produce ninguna reacción alérgica.
- Los niños menores de seis años y las mujeres embarazadas solo deben utilizar aceites esenciales por indicación médica.
- Las personas epilépticas, asmáticas, con antecedentes de cáncer hormonodependiente, hipo o hipertiroidismo, úlcera de estómago, alergia o que tomen anticoagulantes deben extremar las precauciones.
- Después de un masaje o aplicación cutánea deben lavarse siempre bien las manos.
- Nunca deben inyectarse aceites esenciales por ninguna vía de administración.
- Deben utilizarse siempre aceites esenciales de alta calidad (100% puros y naturales) y a de marcas con prestigio.
- No se deben dejar los frascos al alcance de los niños.
- Nunca deben aplicarse aceites esenciales puros en nariz, el conducto auditivo o zonas anogenitales. No se deben introducir nunca en los ojos. El ojo es un medio acuoso, y los aceites esenciales no son hidrosolubles.
- En caso de absorción accidental o reacción cutanea, debe ingerirse o aplicar un aceite graso (aceite de oliva o girasol), para diluir el aceite esencial y acudir a un centro medico de toxicología)